¡Rumbo a los cuarenta!

0 veces compartido
0
0
0
0
0

¡Menudas semanas de cumpleaños! Una tras otra, y cuando la mayoría han sido porque la gente está a punto de entrar en la tercera edad, bueno, tampoco exagero, ya que algunos han cumplido cuarenta. A mí me ha tocado celebrar este año mis 38 primaveras.

Estoy a punto de convertirme en un anciano, y ya os digo que con tantos huesos rotos, podríamos decir que algunos ancianos gozan de mejor salud que yo.

Si a los treinta y cinco me dio la crisis, me puse en forma y empecé a cuidarme, creo que es el momento de retomarlo, volver al Manu que estaba en su peso saludable y, sobre todo, ganar en calidad de vida. ¡Vamos a volver a comer bien! Y no es una promesa, es una afirmación.

Cualquiera diría que soy técnico superior en dietética y nutrición… en casa del herrero, cuchillo de palo. Todo sea por seguir joven, y eso que no aparento ni mucho menos la edad que realmente tengo.

Como este año me he portado bien, me han regalado varias cositas: una consola retro Anbernic, fruto de una ronda de autoregalos aleatorios del equipo de Nextgen, que al final ha provocado que tenga dos consolas en casa, ya que en Navidad ya me llegó una y estoy a tope con ella y con los juegos de Pokémon de la Game Boy Advance.

También me han regalado una escapada a la montaña para San Juan con los perros, pero no sé si es un regalo envenenado porque me temo que me tocará hacer caminatas.

Y, por último, el regalo que más ilusión me ha hecho. En Navidad ya me regalaron una monstera variegada, dado que ahora que he vuelto a las plantas, sigo con la costumbre de coleccionar únicamente las raras y exclusivas. Pero ahora me ha llegado la mejor que jamás he tenido, pues no solo mide casi un metro, sino que además, tiene una variegación extrema con hojas XXL.

¿Queréis que un día os enseñe mis últimas adquisiciones?

0 veces compartido
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *